07 enero 2007

Amas de casa descerebradas

Un mediodía/tarde como cualquier otro de la semana.
La calle está en silencio, hasta los pájaros saben que lo que se avecina es como estar en el peor de los mil infiernos. Algunos descuidados aún se pasean por la calle, muchos miran desde las ventanas tratando de avisarles sin éxito. Entonces la masacre comienza con el sonido del timbre de salida.
Decenas de bólidos de metal aceleran hacia el diminuto espacio de la puerta de la escuela.

Los niños no son concientes de la batalla que ocurre afuera.

Cada uno de los tanques metálicos porta una bestia psicótica, obsesionada con su objetivo y dispuesta a atropellar, golpear y zarandear a cuantos se pongan en su camino sin importar quienes sean, incluso sus objetivos.
Estos nefastos entes se suben a las veredas, hacen maniobras peligrosas y giran en contramano. Todo esto para qué, se pregunta uno; simplemente subir a sus hijos al vehículo.
Es ante esta repetición de hechos violentos diarios que uno puede sentarse a una distancia segura, digamos desde el techo, a analizar la situación.
Cuánto puede costar un colegio privado promedio. 500 pesos por mes mas o menos a ojo le calculamos. Esto incluye algo así como, el estudio, el cuidarlos y ademas de eso un justificativo legal para golpear, tironear y mancillar al infante a gusto y piachere.
Uno cree que se tiene un hijo para poder completar una etapa de su crecimiento como persona y ayudar a que la famila prospere y se extienda. Pero ante estos casos uno duda.
Despues de presenciar este injusto y hasta diría ilegal maltrato la posibilidad de hacer un dinero sale a flote y apremia al madrugador.
Con una inversión minima podría organizar una pyme interesante. Solo hay que conseguir a un grupo de ex boina verdes, entrenados en tecnicas de lucha de guerrillas y control de motines en prisiones de extrema seguridad. Despues de ahí es simplemente bautizarlos con un nombre acorde a su tarea como "mama ganzo","rayitos de sol" o "comand of the sacred scarabus of glorious and tender doom", la idea es tan simplona que me extraña que no se haya hecho antes.

Madres abusivas, ¡CUIDENSE!, por que por una pequeña suma sus hijos serán cuidados por el teniente Dan, que perdió las piernas en vietnam al caerse en un foso de púas de bambú. Ahora tiene un par nuevo que pertenecían al "charly" que excavó el nefasto pozo, ahora hay MUCHAS partes de él dando vueltas por ahí, así que piensenlo, no sería mas fácil respetar al universo y no hacer esas negradas con los niños, digo yo, vio? Con el tiempo los borregos malcriados estos les van a dar razones MÁS QUE SUFICIENTES para castigarlos, así que no se apuren.

Odio este lugar, por que nadie respeta a nadie... y si decís que los bañarías en gamexane a todos te tildan de extremista y radical.

06 enero 2007

Ciudad Oculta

Odio esta ciudad por que nunca duerme.
Caminar por la ciudad de noche es aventurarse a otro mundo, cual ir tras bastidores de la funcion que es la vida. un espacio carente de magia, lleno de operarios desconocedores de el sentido de la "civilizacion"y mugre, MUCHA mugre.
Pero nadie lo ve, mejor dicho a nadie le importa lo que se junta bajo la alfombra. Ese universo que solo existe después de la hora de dormir.
Al momento de escribir es viernes a la noche en un plaza olvidada. Presentes están los menores alcoholizados y el olor a marihuana. Todo se mueve carente de sentido, mancillando todo lo acceptado por la sociedad.
Y un servidor esta presente, un testigo silencioso en un esquina perdida de una ciudad como cualquier otra escribiendo sobre el surrealismo trasnochante.
Por mi mente pasan millones de pensamientos y sensaciones y mientras un diminuto insecto camina por mi cuaderno un volantero ofrece los servicios sexuales de unas menores de edad importadas. Nada que me asombre.
Mientras la noche sigue su curso la ciudad muestra sus mejores galas pero nada que pueda asombrarme. En breves momentos me veo rodeado de gente, bah, rostros olvidables y carentes de expresión, sombríos entes sólo interesados en la poca libertad que pueden tener en una situación tan ajena a sus verdaderos seres. Unos momentos fuera de su agónica cotidianeidad.
La mesa está servida, los comenzales presentes, las jeringas cargadas con la morfina de la antisocialidad, nada que perder u olvidar.
Siento mi actitud cambiar por motu propio, me vuelvo mas huraño. Pienso en irme, dejar a todos los presentes atrás, no puedo soportar las reacciones que producen ver a alguien haciendo algo "culturoso", se exitan, curiosean, preguntan y yo sólo pienso en que lo hacen por el miedo a lo desconocido, a lo que se esconde en el papel.
Por eso odio este lugar. Por que es un mundo nuevo cada noche, y cada noche es un infierno.

03 enero 2007

Blanca Navidad y Prospero año nuevo



Todos oímos hablar de la blanca navidad y nos preguntamos que tenía de blanca en esta ciudad sin nieve. Si yo tuviera en mi haber un estilo particular de vida, podría decir qué tienen de blancas y hacer una estadística por estrato. Pero no. Y tengo otra razón.

Quizá hayan oído hablar del dolor blanco: cuando el estímulo sobrepasa la resistencia de los receptores y anula todo, y lo único que queda en el cerebro es el color blanco. A mí me sucede con el calor. Cuando hace tanto calor fuera que la presión sube, la piel hierve y el cerebro se fríe en su propia salsa. Entonces sólo hay blanco ... y estoy a un paso de babear como dogo en crack. Al menos para mí, esta fue una blanca navidad... y también año nuevo, que pasé tirada en el piso pidiendo no desmayar o por lo menos desmayarme, a ver si algo mejoraba.

Y hablando de año nuevo. Uno desea prosperidad para el año entrante, y hace todo para mermar la misma. ¿ Qué tiene de próspero comenzar el año en primer lugar quemando dinero en alcohol y pirotecnia que resulta después en más gastos de médicos, traslados, seguros, grúas, hospitales y medicamentos? Sin mencionar el ocasional funeral y la consecuente pérdida de ingresos a raíz de la pérdida del familiar, o en el mejor de los casos parte de él (la parte útil), sin mencionar el período de recuperación que puede resultar del mismo modo en pérdida de trabajo.
En suma, que salvo unos pocos afortunados que realmente disfrutan una o dos noches festejando junto con sus seres queridos, la mayoría de nosotros sufrimos desde el rechazo de los parientes (desde y hacia) hasta accidentes graves, pasando por las diversos fases de miseria y humillación. Enúmerandolas: envidia, sarcasmo, hipocresía, desprecio, violencia, miedo, ira, depresión, felicidad etílica que conlleva verguenza propia y ajena, rechazo, reproches, despecho, muertes, mutilaciones, traumas permanentes, recuerdos horribles y anécdotas de la infancia.

Por éstas y mil razones más, creo que ustedes también odian este lugar.

02 enero 2007

La Negrada cotidiana

Muchos nos vemos enfrentados casi a diario con el tipo y nunca bien ponderado, negro de mierda. Un negro no de piel sino de corazón, carente de costumbres y saberes albergante de una infinita capacidad para causar el mayor de los desagrados.
Ya sea cortando una calle, paseandose con su "música" a todo volumen o su inefable pedido de monedas para diversos fines.
Hoy me pasó algo infinitamente desagradable, volví a mi hogar y me encuentro a uno de estos cacos echando raíces en mi comedor tratando de entender como usar la computadora, son esos momentos en los que la furia asesina está perfectamente justificada y avalada por el común del pueblo. Después de todo uno puede confundirlo con un punga promedio y que se de un accidente...
Pero despues no va a faltar algun familiar que salga en un popular canal de noticias para defender la memoria del muerto, por que despues de todo era el tipo mas honesto y laburador del universo, aunque no haya trabajado en su vida salvo de vaciador profesional de bolsillos. una verdadera pena.
Por eso odio este lugar. Por que nada cambia, solo prolifera la masa de negros de mierda.